miércoles, 27 de julio de 2016

Uso delictivo del móvil

De nuevo volvemos a usar una palabra inglesa, en concreto, la unión de dos palabras, para hacer referencia, en este caso, a un uso delictivo del móvil.

La "nueva" figura delictiva se denomina vishing, la cual proviene de la unión de voice y phising. Nos encontramos ante un ciberdelito que ofrece a la víctima un número de teléfono al que puede llamar. Ésta es la diferencia con el phising: no hay un link en el que pinchar, sino que nos proporcionan un número de teléfono al que tenemos que llamar.

Para realizar este delito, los ciberdelincuentes hacen uso de una voz IP o voz automatizada, la cual es creíble porque es muy parecida a las usadas por las entidades financieras.

La víctima es elegida de forma aleatoria y se le informa, por ejemplo, de que su tarjeta de crédito está siendo utilizada fraudulentamente, por lo tanto, es preciso actualizar la información personal, resolver un problema surgido con la cuenta o cualquier otro tipo de engaño.
Para dar solución a estas cuestiones se facilita un número de teléfono concreto al que hay que llamar.
Cuando se llama, al otro lado de la línea telefónica se escucha una grabación idéntica a la de cualquier servicio de atención al cliente telefónico. La voz de la grabación solicita el número de cuenta, de las tarjetas de crédito, la fecha de expiración, las claves o los nombres de usuarios. 
Una vez obtenidos estos datos, el ciberdelincuente puede llevar a cabo compras y operaciones fraudulentas por vía telefónica o por internet.

Un consejo para no ser víctima de este ciberdelito es no ofrecer información personal sin comprobar las identidades reales. Y, por supuesto, llamar siempre a los teléfonos oficiales de las entidades financieras y no a otros que hayan sido facilitados a través de una llamada o mensaje de texto.



lunes, 11 de julio de 2016

App y sexting

En otra ocasión ya hemos explicado qué es el sexting, http://familiaenredada.tformas.com/2014/08/sexting.html

Desde el mes de julio del 2015, el sexting aparece tipificado como delito en nuestro Código Penal. Diversos acontecimientos han ocasionado que se solicitara la inclusión de estas prácticas que vulneran derechos como actos delictivos.  También la evolución de las nuevas tecnologías generan la necesidad de que se incluyan nuevos delitos.

De todo el mundo es conocido el caso de Olvido Hormigos y de otras personas, más o menos famosas, que han visto como su intimidad se ve vulnerada, por no tener en cuenta que cuando se envían fotos, vídeos o cualquier documento a través de la Red, se pierde el control de la información. Haciendo alusión a una canción de hace bastantes años, aunque se refiere a otra cosa, cuando haces "click", ya no hay stop.

Se suele pensar que el sexting sólo provoca daño en las personas adultas, pero es una práctica bastante habitual entre las personas jóvenes, pues consideran que el envío de determinado tipo de fotos o vídeos es una muestra de amor, es un modo de llamar la atención de otra persona o de conquistarla.


Ya casi todo, creo que siendo muy benevolente, se muestra en la Red: lo que comes, dónde se viaja, lo que se compra, las amistades nuevas, las parejas... Por eso se ha vuelto bastante común, después de los selfies (vamos, las autofotos de toda la vida), el "aftersex". Es decir, tomarse una foto después de mantener relaciones sexuales.
Hasta no hace mucho tiempo, el tópico era que después de acostarte con alguien, se encendía el cigarrillo, pero ahora, por el contrario, tienes que subir a tu perfil de la red social X la foto con tu pareja tras el encuentro sexual.

A todo esto está expuesta la juventud. Y son algunas las aplicaciones que fomentan el compartir este tipo de fotografías y vídeos de contenido sexual. 
Un ejemplo de ellas son las dos siguientes:

Wickr 

Es una aplicación que sirve para chatear, pero nadie que tú no quieras puede leer el contenido de los mensajes, los cuales se autodestruyen en el tiempo que elija la persona usuaria, con tiempos de destrucción de hasta 3 segundos. Ningún mensaje puede durar más de 5 días. No se guardan registro de los mensajes, desapareciendo no sólo del teléfono, sino también de internet.

Es una aplicación totalmente gratuita, convirtiéndose en la favorita para compartir información sensible. En consecuencia, puede servir para compartir esas fotos y/o vídeos que queremos enviar a nuestra pareja para avivar la "llama del amor".


Snapchat

Nos encontramos ante una app de mensajería instantánea que permite añadir contactos y enviarles mensajes en forma de fotos o vídeos, haciéndolo de forma individual o por grupos. La diferencia con el resto de aplicaciones de mensajería instantánea es que puedes seleccionar el tiempo en el que la persona que lo recepciona podrá ver el mensaje, de 1 a 10 segundos. Pasado ese tiempo, el mensaje se autodestruirá. Cuando llega el mensaje a la persona, se le notifica su existencia, pudiendo verlo presionando sobre él. Si se deja de presionar, se dejará de ver. De este modo es más difícil que se haga una captura de imagen o una foto del pantallazo en sí.

Estamos ante la aplicación más rápida a la hora de sacar una foto con el móvil y compartirla. 

Pero como siempre, lo importante es saber usar los medios que tenemos a nuestro alcance y utilizarlos con medida y cabeza, conociendo los peligros, las ventajas y desventajas.